Manga

Manga (漫画 o まんが?) es la palabra japonesa para designar las historietas en general. Fuera de Japón se utiliza tanto para referirse a las historietas de origen japonés como al estilo de dibujo utilizado en estas.

El manga japonés constituye una de las tres grandes tradiciones historietísticas a nivel mundial, junto con la estadounidense y la franco-belga. Abarca una extensa variedad de géneros y llega a públicos diversos. Es una parte muy importante del mercado editorial de Japón y motiva múltiples adaptaciones a distintos formatos: series de animación, conocidas como anime, o de imagen real, películas, videojuegos y novelas. Cada semana o mes se editan nuevas revistas con entregas de cada serie, al más puro estilo del folletín, protagonizadas por héroes cuyas aventuras en algunos casos seducen a los lectores durante años.1​ Desde los años ochenta han ido conquistando también los mercados occidentales.

Hokusai Katsushika, un representante del ukiyo-e, acuñó el término manga combinando los kanji correspondientes a informal (漫 man) y dibujo (画 ga). Se traduce, literalmente, como «dibujos caprichosos» o «garabatos». Los japoneses llaman también al manga «imágenes insignificantes», pues compran al año más de mil millones de volúmenes en blanco y negro, impresos en papel barato. Al profesional que escribe o dibuja mangas se le conoce como mangaka. Algunos autores producen asimismo sus mangas en vídeo.

En japonés, las viñetas y páginas se leen de derecha a izquierda y la mayoría de los mangas que se traducen a otros idiomas respetan este orden. El más popular y reconocido estilo de manga tiene otras características distintivas, muchas de ellas por influencia de Osamu Tezuka, considerado el padre del manga moderno.[¿por quién?]

Scott McCloud señala, por ejemplo, la tradicional preeminencia de lo que denomina efecto máscara, es decir, la combinación gráfica de unos personajes caricaturescos con un entorno realista, como sucede en la línea clara.3​ En el manga es frecuente, sin embargo, que se dibujen de forma más realista algunos de los personajes u objetos (estos últimos para indicar cuando sea necesario sus detalles).4​

McCloud detecta asimismo una mayor variedad de las transiciones entre viñetas que en los cómics occidentales, con una presencia más sustancial del tipo que denomina «aspecto a aspecto», en la que el tiempo no parece avanzar.5​

Igualmente, hay que destacar el gran tamaño de los ojos de muchos de los personajes, más propio de individuos occidentales que japoneses, y que tiene su origen en la influencia que ejerció el estilo de la franquicia Disney sobre Osamu Tezuka .

En el manga, es común el uso de abundantes líneas paralelas para representar movimiento o sorpresa.
A pesar de ello, el manga es muy variado y no todas las historietas son asimilables a las más popularizadas en Occidente, abordando de hecho todo tipo de estilos y temáticas, y comprendiendo autores de dibujo realista como Ryōichi Ikegami, Katsuhiro Otomo o Takeshi Obata.